La hechizada (de Jules Bardey D'aurevilly)


*Disponible*

Precio: $220

Temática: Novela histórica, Narrativa Francesa

ISBN: 84-609-3547-7

Editorial: Universidad de Córdoba. España. 2004

Idioma: Español

Título Original en Francés: L´Ensorcelée

Traducción de: Esperanza Cobos Castro

Tapa: Blanda

Nro de páginas: 258

#00355

Sinopsis: Jeanne Le Hardouey es una mujer singular, como pocas: una mujer que al tiempo que representa a la nueva Francia, la postmonárquica, perjura de ella. Es una mujer propositiva y que desconcierta porque al tiempo que define como nadie el mundo aparecido tras la Revolución, ése que se apoya en la República y en el capitalismo, reniega al ver cómo en cada esquina de Francia surge un nouveau riche: esos burgueses que dan la espalda al antiguo régimen y sus lastres.

Así es: Jeanne Le Hardouuey es la encarnación de una mujer nueva y distinta; una que sin importar su ascendencia patricia, se casa con uno de esos burgueses; que pese a sus finos modales, a sus aires de otra época, simpatiza con las ideas demócratas. Es una mujer que nos mira desde una región singular de Francia, la tierra de Maupassant y Flaubert: Normandía. Desde allí, nos mostrará un carácter dual y hideano, híbrido, una personalidad fuera de lo común que guiará sus acciones y que la ubicará a la vez en distintas márgenes ideológicas. Es esta una razón que nos inclina a pensar que acaso allí, en esa dualidad, se explica el porqué Jeanne se convierte en juguete de una atracción enfermiza y corre tras un abate desfigurado, de alguien que pertenece a otro mundo.

No puede haber otra explicación: Jeanne está hechizada (y en esto tiene mucho que ver la maldición de un extraño “brujo”). Y aunque constatamos que la narración inicia con la historia del abate, de un Chuan –es decir, de un rebelde que lucha contra los soldados de la república y que fantasea con el retorno del ancien régime–, es hasta el momento en que aparece Jeanne Le Hardouey, en la vida de este hombre, que entendemos y nos adentramos en la verdadera historia que nos quería contar Barbey D’Aurevilly.

De modo que aquí avistamos, más de cerca, el corazón de esta novela. Es el punto en que comprendemos que idealizar el pasado y enemistarse con el presente y pelear con el futuro, son un todo indisoluble. Es la forma en que se nos dice que cuando buscamos con ahínco lo perdido, en un mundo saturado de cambios, tropezamos de manera natural con ello, casi sin darnos cuenta, pero no de la forma que esperábamos. Es una lección difícil y compleja, pero es justo la que descubren el abate de la Croix-Jugan y Jeanne Le Hardouey: al buscar en lo perdido, en las comisuras de sus viejos recuerdos, ambos encontraron algo que no se agota en su nocividad y en su entusiasmo: la ilusión de lo imposible.

Pero no seamos tan pesimistas. A lo mejor, quién sabe, existieron y aún existen personas a quienes al leer esta obra (y contrario a sus protagonistas) no se les agota el entusiasmo sino que les aumenta. Personas que, como Baudelaire, tal vez terminen diciendo:

“Acabo de releer este libro que parecía más obra maestra que la primera vez.”

Fuente: https://mauriciocorreoblog.wordpress.com/2015/05/08/la-hechizada-jules-barbey-daurevilly-1854-francia/

Contratapa:

Comentarios